Bangkok
Dos muertos y cientos de heridos es el balance de los durísimos choques que ayer protagonizaron junto al Parlamento de Bangkok manifestantes antigubernamentales y agentes de seguridad, que agravan la crisis política que arrastra Tailandia desde hace meses. La Policía cargó en cuatro ocasiones con gases lacrimógenos contra los seguidores de la Alianza del Pueblo para la Democracia (APD) que rodean la sede del poder legislativo.
«Las heridas de las víctimas no proceden de los gases lacrimógenos», declaró el director del Hospital Vachira, Wanchai Charoenchokthavee. Dos manifestantes perdieron una pierna cada uno durante un enfrentamiento con la Policía en la Comisaría de Bangkok.
El primer ministro, Somchai Wongsawat, descartó declarar el estado de excepción, después de salir huyendo del Parlamento por una ventana. El viceprimer ministro, Chavalit Yongchaiyudh, ha dimitido.
No obstante, el Gobierno ordenó desplegar el Ejército para que colabore con la Policía en controlar a los miembros de la APD, quienes ocupan el recinto exterior de la sede gubernamental desde el 26 de agosto y han dicho que no abandonarán el lugar mientras gobierne el Partido del Poder del Pueblo (PPP).
La APD considera al PPP, ganador de las elecciones del 23 de diciembre, una herramienta del ex primer ministro Thaksin Shinawatra, contra quien combatieron en 2006 y al que derribó un golpe ese año.