Washington
La presidenta de la Cámara de Representantes de EE UU, la demócrata Nancy Pelosi, admitió ayer por primera vez que en 2003 supo del uso de métodos de tortura contra detenidos por terrorismo.
Así lo reconoció en una rueda de prensa en el Capitolio en la que, visiblemente nerviosa, reveló que su asesor de inteligencia, Michael Sheehy, le informó en febrero de 2003 del contenido de una sesión informativa en la que funcionarios de la Administración Bush explicaron que el «waterboarding» (ahogamiento simulado) había sido empleado por la CIA en el interrogatorio al sospechoso de terrorismo Abu Zubaydah.
La presidenta de la Cámara baja ya había confirmado su asistencia a una reunión anterior, en septiembre de 2002, en la que se habló de los métodos de tortura, aunque entonces entendió que no se estaban aplicando.
Así las cosas, Pelosi acusó a la CIA de engañar al Congreso al mismo tiempo que Bush engañaba con las armas de destrucción masiva de Irak.