Washington
El vicepresidente de EE UU, Joe Biden, dijo ayer tener «dudas» sobre la legitimidad de los resultados de las elecciones en Irán. Sin embargo, añadió, «vamos a reservarnos los comentarios hasta que dispongamos de una amplia revisión de todo el proceso».
Con todo, juzgó «sorprendente» que Ahmadineyad ganase por más del 60 por ciento de los votos y destacó que a simple vista las cosas no parecen tan claras como las quiere presentar el Gobierno iraní.
El alto mando militar de EE UU en Oriente Medio ha enviado un mensaje clasificado para recordar a las fuerzas norteamericanas que mantengan la disciplina y la prudencia si tropiezan con militares o fuerzas de seguridad iraníes, por ejemplo, en el golfo Pérsico.
La UE se declaró «preocupada» por el resultado de las elecciones y la creciente tensión en Teherán. Alemania cuestionó abiertamente la credibilidad de los comicios y Francia lamentó «la reacción un poco brutal» a las protestas de la oposición. El Reino Unido, en cambio, señaló que las irregularidades en las urnas es un asunto de las autoridades iraníes.