Kabul / Oviedo
La ministra de Defensa, Carme Chacón, anunció ayer en Kabul, adonde llegó en visita sorpresa, que España está abierta a enviar más tropas permanentes a Afganistán «si la situación lo requiere». España tiene un contingente de 780 soldados desplegado de modo permanente en Afganistán. Estos efectivos han sido reforzados temporalmente con otros 450 con motivo de las elecciones presidenciales del próximo 20 de agosto. Los refuerzos tienen previsto regresar a España un mes después de los comicios.
La Ministra precisó que los efectivos destacados en estos momentos son «los convenientes». Desde el PP, su portavoz en la Comisión de Defensa del Congreso, Beatriz Rodríguez Salmones, aseguró que su partido está dispuesto a apoyar una nueva ampliación del contingente siempre que esté «justificada».
Chacón hizo el anuncio en una conversación informal con periodistas poco antes de iniciar su visita de dos días a Afganistán. Una vez llegada al país, se entrevistó con su presidente, Hamid Karzai, con quien conversó sobre el compromiso de España de contribuir al éxito de las elecciones. Según la Ministra, el presidente afgano no le solicitó un aumento de tropas.
El éxito de los comicios se está viendo amenazado por la intensificación de los ataques de los talibanes y otros milicianos islámicos, especialmente en el sur y en el norte del país y no tanto en la región oeste, donde se encuentran desplegadas las tropas españolas.
Precisamente, a este respecto, el Gobierno de Afganistán llegó el sábado, según se anunció ayer, a un acuerdo con los talibanes en la provincia noroccidental de Badghis -una de las dos, junto a Herat, donde hay tropas españolas- para facilitar las elecciones. En virtud del pacto, el Gobierno afgano no atacará a los talibanes de la región, que podrán participar en los comicios, y, a cambio, los rebeldes se retirarán de tres zonas del distrito de Bala Murghab y dejarán que la Comisión Electoral inicie su actividad previa a la jornada electoral.
Chacón calificó como «una buena noticia» este alto el fuego temporal, que le fue confirmado por el presidente Karzai en persona. Sin embargo, extremó las precauciones: «Los planes se mantienen; nosotros trabajamos con la máxima cautela, la máxima precaución y la máxima alerta», dijo la Ministra.
Precauciones que, sólo unas horas después, se demostraron plenamente justificadas, ya que «enemigos de la paz y la estabilidad», término empleado por Kabul para definir a los talibanes, llevaron a cabo una emboscada contra policías en Badghis. Dos insurgentes murieron y dos agentes resultaron heridos en el incidente. Un portavoz de los talibanes afirmó que no hay ningún alto el fuego en ninguna parte del país. «La resistencia contra el enemigo continúa sin disminuir. El Gobierno ha hecho que esto sea así», afirmaron los rebeldes.