Los principales diarios franceses aconsejaron ayer al presidente Nicolas Sarkozy que reduzca sus actividades tras el desmayo «lipotímico» que sufrió el pasado domingo mientras hacía «footing» y le advirtieron de que el país no necesita un «hiperpresidente». La prensa abrió sus portadas con la imagen de Sarkozy saliendo de la mano de su esposa, Carla Bruni, del Hospital parisino de Val-de-Grâce. Según el primer diagnóstico médico, citado el lunes en un comunicado del Elíseo, el mandatario sufrió un «un episodio lipotímico derivado de un esfuerzo continuado bajo un fuerte calor (...) en un contexto de cansancio derivado de una importante carga de trabajo».