El presidente cubano, Raúl Castro, pospuso indefinidamente el VI Congreso del gobernante Partido Comunista, anunciado para fines de año y que debía aprobar decisiones cruciales, incluida la continuación del convaleciente ex mandatario Fidel Castro como primer secretario.
Un comunicado divulgado ayer por los medios informativos cubanos expresaba que el congreso, el primero en doce años, se aplazó porque necesita una preparación que no se ha completado e incluye el análisis económico de lo que se ha hecho «y lo hay que perfeccionar e incluso eliminar».
El documento citó decisiones adoptadas por el comité central del Partido Comunista cubano en un pleno que encabezó el miércoles su segundo secretario, el general Raúl Castro, quien había anunciado el congreso para fines de este año al asumir en 2008 la Presidencia que ejercía como interino desde 2006.
Según el comunicado, el mandatario argumentó que el congreso «no puede ser un evento más» porque «lo más probable es que, por ley de vida, sea el último que encabece la dirección histórica de la revolución», que lleva más de medio siglo en el poder de la isla.
La cúpula cubana destaca por una característica, la elevada edad de sus miembros: Raúl Castro tiene 78 años, Fidel cumplirá 83 el próximo 13 de agosto y el primer vicepresidente, José Ramón Machado, llegará a los 79 en octubre.
Además, el gobierno redujo del 2,5% al 1,7% el crecimiento de 2009, en el segundo recorte de una previsión inicial del 6%, y anunció medidas «difíciles y nada gratas, pero sencillamente inaplazables».
En la coyuntura actual, según el Gobierno, «el tema principal es la economía», porque Cuba está «ante el imperativo de sacar bien las cuentas de lo que realmente dispone», de cuánto tiene para vivir y desarrollarse. La isla padece una depresión económica agudizada en los últimos meses por las repercusiones de la crisis financiera global y los destrozos por 10.000 millones de dólares que dejaron a fines de 2008 tres huracanes.
Esos fenómenos, sumados a la penuria crónica que vive la isla desde que se desplomó hace casi dos décadas la Unión Soviética, tienen al único país americano que se dice comunista a punto de pasar de la falta de liquidez a la insolvencia, según analistas y diplomáticos.
El vicepresidente del Consejo de Ministros y titular de Economía y Planificación, Marino Murillo, señaló que 2010 «será igualmente difícil» para Cuba, e indicó que a partir de ahora se deben cumplir «premisas» económicas como la «descentralización» de los productos y servicios «que más ingresos aportan», y garantizar que los aumentos de producción reduzcan las importaciones.
Por otra parte, el diario oficial «Granma» afirmó que el presidente norteamericano, Barack Obama, es «continuador» de la política de injerencias en América Latina de su antecesor, George Bush, y critica su posición ante la crisis de Honduras y su supuesta expansión militar en la región.