El presidente interino de Honduras, Roberto Micheletti, calificó de «intromisión» y de «grave error» que el embajador de Estados Unidos en Tegucigalpa, Hugo Llorens, se haya entrevistado con el mandatario depuesto, Manuel Zelaya, y haya pedido su restitución.
Micheletti dijo que está dispuesto a renunciar sólo si Zelaya desiste de volver al poder y advirtió de que pondrá «orden» para acabar con los bloqueos de los seguidores del depuesto presidente.
La Unión Europea está decidida a retirar los visados a los miembros del Gobierno de Micheletti. Por lo pronto, sus contactos con las autoridades de facto de Honduras seguirán siendo «extremadamente» restringidos, a la espera de que en el futuro se adopten «más medidas».
El depuesto Zelaya anunció en Managua que acusará en las «próximas horas» ante la Corte Penal Internacional a Micheletti y al general Romeo Vásquez, entre otros, de delitos de lesa humanidad.