Kabul / Oviedo
Al menos diez personas, entre ellas dos mujeres y un niño, murieron ayer y otras 29 resultaron heridas en un atentado en la ciudad occidental afgana de Herat, donde está desplegado el grueso de las tropas españolas, según informaron distintas fuentes oficiales.
El atentado ocurrió en una rotonda cercana al centro de la ciudad y tuvo como objetivo el convoy del jefe de la Policía del distrito de Injil, Khwaja Esa, que resultó herido, según relató a Efe un portavoz policial local. Se trata del cuarto intento de atentado contra Esa, aseguró a la agencia afgana AIP el jefe de la Policía de la provincia, Asmatullah Alizai, quien informó de que dos de los muertos eran guardaespaldas suyos.
El explosivo fue accionado por un dispositivo de control remoto y causó, según las primeras informaciones, la muerte de dos policías y diez civiles, aunque más tarde la oficina presidencial emitió un comunicado en el que redujo a diez las muertes.
El ataque se produjo poco antes de 8.00 horas de la mañana en un momento de intenso trasiego de los afganos que se dirigen al trabajo, de ahí que la mayoría de las víctimas fueran civiles. Nikzad acusó del atentado a los «enemigos del país», el eufemismo que emplean las autoridades afganas para referirse a los insurgentes talibanes, y estos asumieron más tarde la autoría a través de su portavoz, Qari Muhammad Yousaf Ahmadi.
En las últimas semanas, Afganistán ha registrado un incremento de los combates entre los talibanes y las tropas internacionales desplegadas en el país, a raíz de dos masivas operaciones militares lanzadas por EE UU y Reino Unido en el sur del país para garantizar la celebración de las elecciones.
Los afganos están convocados a las urnas el próximo día 20 de agosto para elegir presidente, pero los talibanes han instado a los ciudadanos a que boicoteen la cita electoral.
Mientras, el «número dos» de la red terrorista Al Qaeda, el egipcio Ayman al Zawahiri, anunció que la oferta de tregua condicional presentada a la anterior Administración estadounidense continúa en pie con el actual Gobierno del demócrata Barack Obama.
«Si Obama quiere llegar a un entendimiento debe responder las dos ofertas del jeque Osama», declaró Zawahiri en una entrevista concedida al periódico digital «As Sahab», difundida ayer en una página islamista de internet.
En las mismas declaraciones, Al Zawahiri, afirmó que Israel debe ser borrado del mapa y describió al Estado judío como un crimen contra los musulmanes. «Israel es un crimen que debe ser eliminado», declaró. No obstante, advirtió de que los milicianos seguirán luchando «hasta el día del Juicio Final» o hasta que sus condiciones sean respondidas. «Lo mínimo que los muyahidines aceptarían (sería) la salida de las tropas infieles de todo el territorio del Islam y el cese del robo de la riqueza de los musulmanes bajo la amenaza de la fuerza militar», dijo.