Bruselas / Oviedo
El recién nombrado secretario general de la OTAN, el danés Anders Fogh Rasmussen, desglosó ayer sus tres grandes prioridades al frente de la Alianza durante su mandato de cinco años que arrancó ayer. Además de la guerra en Afganistán y el acercamiento entre la OTAN y Rusia, Rasmussen identificó la necesidad de «construir relaciones más fuertes» con los países del Mediterráneo como sus tres prioridades inmediatas.
El ex primer ministro danés, que sustituye al ex ministro de Exteriores holandés, Jaap de Hoop Scheffer, subrayó la importancia de «impedir que Afganistán se convierta de nuevo en la gran estación central del terrorismo internacional». «Vamos a permanecer en Afganistán el tiempo que sea necesario», declaró.
Rasmussen sostuvo que «los afganos deben asumir la responsabilidad de la seguridad en la mayor parte del país» a lo largo de los próximos años. «El objetivo inmediato es que haya elecciones creíbles», dijo en referencia a las presidenciales del 20 de agosto.