Teherán
El régimen iraní liberó ayer a la franco-iraní Nazak Afshar, la empleada de la Embajada francesa en Teherán detenida por dar refugio en la legación a manifestantes que participaron en las protestas contra la reelección de Mahmud Ahmadineyad.
El régimen también ha propuesto dejar en libertad condicional a la ciudadana francesa Clotilde Reiss, detenida desde el pasado 1 de julio por participar en las manifestaciones, informó el embajador iraní en París.
Reiss, acusada de espionaje y de haber alentado las manifestaciones contra el régimen de los ayatolás, deberá residir en la Embajada francesa en Teherán hasta el final del proceso judicial que se sigue contra ella en la capital iraní.
A su salida de prisión, Afhsar habló por teléfono con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien destacó la «dignidad» con la que tanto ella como Reiss «han afrontado los procedimientos que les han impuesto», según un comunicado difundido por el Elíseo.