Madrid
La ministra de Defensa, Carme Chacón, anunció ayer que las tropas españolas desplegadas en Afganistán están «en alerta máxima» ante las elecciones que celebrará el país el próximo jueves, ya que se trata de «la misión más dura y más arriesgada» en la que han participado nunca las Fuerzas Armadas.
Chacón explicó que las tropas están en alerta máxima tanto en Herat como en Badghis, a pesar de que en esta última provincia «se ha hablado» de que el Gobierno y los talibanes han acordado una tregua. El momento, según la Ministra, es «clave» y «muy arriesgado».
En la actualidad hay alrededor de 800 militares españoles en Afganistán y un «batallón electoral» de 450 soldados que se han desplazado al país temporalmente para velar por la seguridad durante los comicios. Chacón recordó que España ya envió un batallón de este tipo en 2005.
La base española de apoyo avanzado (FSB) en Herat sufrió el domingo un ataque con seis cohetes, aunque no se registraron daños personales ni materiales.
Ayer, una encuesta sobre intención de voto en las elecciones del día 20 dio un 44 por ciento de los sufragios al actual presidente, Hamid Karzai, un porcentaje inferior al necesario para proclamarse vencedor en la primera vuelta. El sondeo, publicado por el Instituto Republicano Internacional (IRI) y realizado entre el 16 y 26 de julio, concede un 26 por ciento de los votos al ex ministro de Exteriores Abdullah Abdullah; un 10 por ciento, al diputado de la minoría hazara Ramazan Bashardost, y un 6 por ciento, al ex titular de Finanzas Ashraf Ghaní.
El sondeo también revela que, aunque un 64 por ciento de los encuestados aprueba la figura de Karzai y un 62 por ciento cree que el país va en la «buena dirección», un 58 por ciento apoyaría una candidatura única de Abdullah y Ghaní, y un 83 por ciento considera que el país debe cambiar el rumbo en los próximos cinco años.
En vista del desgaste que podría suponer para Karzai un rival que aglutinara a todos los aspirantes en una hipotética segunda vuelta, el presidente ya aseguró ayer que ofrecerá a sus rivales que se incorporen a su Gobierno si sale reelegido. Abdullah, antiguo jefe de la diplomacia afgana en el Gabinete de Karzai, rechazó el jueves esta propuesta.