Gaza, Efe
Hamás puso fin ayer a los enfrentamientos que se han cobrado la vida de 22 personas en Rafah (sur de Gaza) tras matar al jeque Abelatif Musa, líder del grupo radical pro Al Qaeda Ansar Jund Alá (Guerreros de Dios).
El Ministerio del Interior de Hamás declaró al mediodía el fin de la «operación de seguridad» contra el grupo salafista suní, iniciada la tarde del viernes y en la que resultaron heridas más de 120 personas.
Los combates continuaron a lo largo de toda la noche y se apagaron después de que las fuerzas de Hamás acabaran con la vida de Musa, de 47 años y más conocido como Abu Noor Al Maqdisi, así como con la de su mano derecha, Abu Abdulla As Suri (el sirio).
Según informó el departamento, los enfrentamientos se saldaron con la muerte de un líder de Hamás, seis oficiales de la policía, seis civiles y nueve miembros del que denominó «grupo ilegal».
Los Guerreros de Dios son uno de los brazos armados del grupo radical suní Jihadi Salafi, cuyo apoyo en Gaza ha ido en aumento desde que Hamás se hizo con el poder en junio de 2007. El grupo comparte ideología con Al Qaeda, aunque fuentes de Hamás en Gaza afirman que no pertenece formalmente a esa red terrorista internacional.