El presidente de EE UU, Barack Obama, lamentó ayer la decisión tomada por el Ejecutivo escocés de excarcelar al único condenado por el atentado de Lockerbie, en 1988, el libio Abdelbaset Ali Mogamed Al Megrahi.
El ministro de Justicia de Escocia, Kerry McAskill, anunció el traslado a Libia de Al Megrahi, de 57 años y que padece de un cáncer terminal. La decisión supone un desafío a la petición de EE UU para que el terrorista cumpliera toda su condena en Escocia.
Al Megrahi es el único condenado por la explosión ocurrida en diciembre de 1988 de un Boeing 747 que se dirigía a Estados Unidos cuando sobrevolaba la localidad escocesa de Lockerbie, atentado en el que murieron los 259 ocupantes del aparato -189 de ellos estadounidenses- y 11 vecinos del municipio.
La implicación de Libia en el atentado, el más sangriento en la historia del Reino Unido, quedó probada en las investigaciones llevadas a cabo por Scotland Yard y las estadounidenses FBI y CIA, y dio lugar hasta 2003 a una serie de sanciones económicas al régimen de Gadafi, que finalmente tuvo que ceder. El presidente libio entregó a dos de sus agentes para que fueran juzgados y aceptó que su país era el responsable subsidiario del atentado, al pagar 2.700 millones de dólares en concepto de indemnización.
Aproximadamente una hora después del anuncio de la liberación del terrorista libio, un aparato de la compañía Afriqiyah aterrizaba en Glasgow para recoger a Al Megrahi, quien ha cumplido sólo ocho años del mínimo de veintisiete que implicaba su condena. En el aeropuerto de Glasgow, el ciudadano libio subió al avión por su propio pie, ayudado de unas muletas.
La decisión adoptada por el Gobierno escocés ha sorprendido en el Reino Unido, dada la gravedad del atentado y la excepcionalidad de la medida.
La prensa británica ha especulado en los últimos días sobre una posible vinculación entre la excarcelación del terrorista y los intereses petroleros del Reino Unido en Libia. Tres importantes empresas británicas -BP, Shell y BG- han firmado acuerdos en Libia relacionados con la explotación de gas y petróleo en la región durante los últimos años.