Londres / Oviedo
El Gobierno británico negó ayer que la liberación de Abdelbaset Ali al Megrahi, único condenado por el atentado de Lockerbie de 1988, tuviera relación con acuerdos comerciales entre Libia y Reino Unido, como insinuó el hijo del presidente Muamar Gadafi, Seif al Islam, en una entrevista con una televisión libia. Al Islam aseveró que el caso se discutió durante unas conversaciones sobre compra-venta de gas y petróleo.
Desde Washington, el director del FBI, Robert Mueller, dijo estar «indignado» con la decisión del Ejecutivo escocés de excarcelar a Al Megrahi, que sufre un cáncer terminal. Mueller calificó la excarcelación de «perjudicial e inexplicable».