Washington / Oviedo
La Casa Blanca ha elevado el déficit presupuestario proyectado para la próxima década en casi dos billones de dólares, hasta los 9 billones (unos 6,3 billones de euros), según informaron ayer medios financieros. Los nuevos cálculos para el período 2010-2019 sustituyen a la cifra de 7,108 billones de dólares cuantificada antes de conocerse la severidad de la crisis económica mundial.
La próxima semana, el Gobierno de Obama tiene previsto dar a conocer también sus proyecciones de déficit para este año fiscal, que finaliza el 1 de octubre, en el que se estima que alcance los 1,58 billones de dólares, 262.000 millones menos que lo calculado en mayo pasado.
Las cifras han mejorado sustancialmente en los últimos meses en parte debido a la estabilización de la economía y a la recuperación de fondos destinados al salvamento de bancos en crisis. Esta nueva cifra revisada supondría que el déficit se encuentra en estos momentos en el 11,2 por ciento del producto interior bruto, una cifra que sigue siendo la más alta desde que acabó la II Guerra Mundial.
Por otra parte, el embajador de EE UU en China, Jon Huntsman, anunció que Obama visitará por primera vez China a mediados de noviembre. Huntsman, que no especificó la fecha exacta ni los pormenores de la visita, afirmó que durante el viaje Obama tratará asuntos como la crisis económica, el cambio climático y la desnuclearización de Corea del Norte.
«Espero que para finales de año la relación entre EE UU y China sea más fuerte que nunca», explicó Huntsman, ex gobernador republicano del estado de Utah, en su presentación ante los medios. EE UU mantiene un importante déficit comercial con China, que, además, es uno de los principales compradores de deuda estadounidense. En los últimos meses Pekín expresó su preocupación sobre la marcha de la economía estadounidense.