Veinte personas murieron y otras diez resultaron heridas ayer en un atentado contra dos autobuses de pasajeros en la población iraquí de Al Kut, a 180 kilómetros al sur de Bagdad. Se trata del ataque más grave desde los registrados en Bagdad el pasado miércoles, en los que murieron 87 personas y 1.203 resultaron heridas.
Las bombas estallaron dentro de dos autobuses de pasajeros, con pocos minutos de diferencia, dijo a «Efe» una fuente del Ministerio iraquí del Interior y agregó que todas las víctimas son civiles. Varios de los heridos continuaban en estado grave, por lo que se teme que la cifra de muertos se incremente.
Las dos explosiones causaron destrozos en los vehículos situados en el lugar, que quedó sellado por las fuerzas de seguridad iraquíes en previsión de nuevas acciones semejantes en esa localidad, que está habitada mayoritariamente por musulmanes chiíes.
Por otra parte, la televisión iraquí divulgó las imágenes de lo que presentó como la confesión de un ex policía y miembro del partido Baas, del ex dictador Sadam Husein, que aseguraba haber organizado los atentados del miércoles pasado en Bagdad junto con un líder del mismo partido que vive en Siria, según informó ayer la cadena de televisión británica BBC.