Bariloche (Argentina)
El grueso de los presidentes que asisten a la cumbre de Unasur pidieron ayer que se evalúe «a fondo» un documento militar de EE UU presentado por Venezuela e insistieron en la conveniencia de una reunión con Barack Obama para que explique el acuerdo al que ha llegado con Colombia para usar sus bases.
Ambas peticiones fueron expresadas por el mandatario de Ecuador, Rafael Correa, a cargo de la presidencia de la Unión de Naciones Suramericanas, en unos debates en los que el tono moderado contrastó con el clima de tensión previo a la cita.
«No hay renuncia colombiana a la soberanía, no hay abdicación y se impide la intervención en otros estados», afirmó el mandatario de Colombia, Álvaro Uribe, quien remarcó que el pacto con EE UU, destinado a combatir «el narcotráfico y el terrorismo», «se rige por la integridad territorial de los estados» y «dispone» que «no se puede usar para la intervención de otros estados»,
Pero el presidente venezolano, Hugo Chávez, aseguró que «no hay ninguna duda» de que el acuerdo entre Bogotá y Washington forma parte de la «estrategia militar» global de Estados Unidos más que de la lucha contra el narcotráfico o el terrorismo.
Dijo que «sería interesante conocer» los detalles de tal acuerdo y, con tono moderado, leyó partes de un documento que atribuyó al «Comando de Movilidad Aérea y Estrategia Global de Bases de Apoyo» de EE UU, en el cual se habla del uso de la base colombiana de Palanquero y de otra en Aruba, «que está en las narices de Venezuela», dijo.
Según Chávez, tal documento demuestra la estrategia militar de la Casa Blanca en vista de que habla de «aumentar el alcance a todos los segmentos del globo» y el «lanzamiento de largo alcance de paracaidistas sin tener que abastecerse en vuelo». El mandatario venezolano remarcó que «sería importante que Obama nos aclarara estas cosas».
«No se puede aceptar que un documento como éste nos trate como un patio trasero», destacó Correa al proponer que ese texto sea analizado por el Consejo de Defensa de la Unasur y que se reitere la invitación a Obama a mantener una reunión con los presidentes sudamericanos.
Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inácio «Lula» da Silva, pidió a Colombia «garantías jurídicas» porque, dijo, «respetamos el acuerdo, pero queremos resguardarnos».