Roma / Oviedo
El enfrentamiento de los últimos días con la Iglesia católica y los escándalos de su vida privada parecen haber pasado factura al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, entre los católicos del país, una de las fuentes principales de votos para su formación, el Pueblo de la Libertad.
Según el sondeo publicado ayer por el «Corriere della Sera» y realizado por ISPO, Il Cavaliere cuenta con una popularidad del 45% entre los católicos practicantes del país, frente al 50% de abril pasado. Los católicos suponen el 42% del electorado de su partido, según esta encuesta.
La publicación por el diario «Il Giornale», propiedad de la familia Berlusconi, de un artículo muy crítico con el director del rotativo «Avvenire», de la Conferencia Episcopal Italiana, provocó un agrio enfrentamiento con la Iglesia Católica y finalmente la dimisión de Dino Boffo -director de «Avvenire»- de su cargo.
El artículo provocó la respuesta de la Conferencia Episcopal Italiana que reiteró su apoyo a Boffo, quien tras una semana de réplicas y de desmentidos entre ambos periódicos, decidió dimitir de su cargo, al considerar que su vida y la de su familia habían «sido violadas».
El director del diario había publicado previamente un artículo criticando el estilo de vida del primer ministro. El pasado mes de mayo, la segunda esposa de Berlusconi anunció que se divorciaba de éste, en medio del escándalo suscitado por la asistencia del primer ministro al cumpleaños de una joven de 18 años, Noemi Letizia, y la dudosa relación que Il Cavaliere mantenía con ella.
Posteriormente, surgieron informaciones que denunciaban que el primer ministro contrataba prostitutas para sus fiestas y se publicaron unas escandalosas fotos de los asistentes a las mismas en su residencia de Cerdeña, en una de las cuales se veía desnudo al primer ministro checo -ahora dimitido-, Mirek Topolanek.
Precisamente, el subsecretario de la Presidencia, Gianni Letta, aseguró ayer que las relaciones entre «Italia y la Santa Sede son sólidas», tras un breve encuentro mantenido con el Papa Benedicto XVI durante su visita a la ciudad de Viterbo, cerca de Roma. Letta, admitió, no obstante, que «es necesario trabajar para que esas relaciones sean ulteriormente reforzadas», informaron los medios de comunicación italianos.
Entretanto, los medios italianos se hicieron eco de una entrevista concedida por Berlusconi a una cadena tunecina en la que tiene participación. En ella confía en que se le recuerde como una persona «justa». «Presidente, usted ha conseguido todo en su vida, ¿de qué está más orgulloso?», le pregunta el entrevistador. Berlusconi responde que de lo que más orgulloso está es de «no tener nada» de lo que arrepentirse. «Espero que, cuando esté bajo tierra, se pueda decir de mí que fui un hombre justo y un hombre valiente», añade el primer ministro.