Jerusalén
Israel autorizó ayer la construcción de medio millar de viviendas más en sus colonias de Cisjordania, una decisión que los palestinos calificaron de «desafío» a los esfuerzos internacionales para reactivar el proceso de paz.
Según la prensa local, la medida es un intento de contentar a los colonos judíos ante una paralización de la ampliación de los asentamientos que Israel adoptaría durante la visita a la región, el próximo fin de semana, del enviado estadounidense para Oriente Medio, George Mitchell.
La autorización fue firmada por el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, y da luz verde para construir 455 casas en colonias cuya anexión pretende el Estado judío en una eventual reanudación de la negociación para la creación de un Estado palestino independiente.
Retomar el camino para alcanzar esa meta es el objetivo que traerá de nuevo a Mitchell a Oriente Medio, según el plan propuesto por el presidente de Estados Unidos, Barak Obama.
Obama exige una paralización del crecimiento de las colonias judías en suelo palestino para reanudar el proceso de paz y ofrece a cambio sus buenos oficios para que los países árabes realicen gestos en favor del reconocimiento de la existencia de Israel.