París / Kabul
El presidente afgano y candidato a la reelección, Hamid Karzai, acusa a los Estados Unidos de atacarle porque querría que fuera «más dócil», e insistió en defender los resultados que salgan de los comicios presidenciales del pasado 20 de agosto, pese a las irregularidades, «inevitables» en un país como el suyo, entre ellas la atribución de miles de votos procedentes de colegios «fantasma».
En una entrevista publicada ayer por el diario francés «Le Figaro», Karzai considera que los ataques de Washington contra alguno de sus colaboradores más cercanos van en realidad dirigidos contra él. Pero «se equivocan, porque nadie tiene interés en que el presidente afgano se convierta en una marioneta estadounidense», afirma.
Hasta ahora, y con el 74,2 por ciento de las mesas escrutadas, Karzai ha logrado el 48,6 por ciento de los sufragios, aunque gran parte de los colegios que quedan por contar están emplazados en sus bastiones pastunes del sur y el este afganos.
Sin embargo, según «The New York Times», Karzai ha obtenido miles de sufragios en 800 colegios electorales «fantasma», donde nadie depositó su papeleta.
Según el rotativo neoyorquino, que cita a funcionarios afganos y occidentales a los que no identifica, los citados colegios no abrieron durante la jornada de votación, pero centenares, e incluso miles de votos, procedentes de ellos han sido atribuidos al candidato a la reelección.
El diario añade que, además de los escrutinios de centros de votación no operativos en la jornada electoral, los seguidores de Karzai habrían empleado otros 800 colegios para otorgarle fraudulentamente decenas de miles de votos.
Mientras, Alemania y el Reino Unido demandaron la celebración de una conferencia al más alto nivel para tratar sobre el futuro de Afganistán este mismo año, una vez se conozca el resultado de las elecciones presidenciales en aquel país.