Washington
El presidente de EE UU, Barack Obama, pidió ayer a los estudiantes norteamericanos que se esfuercen, un mensaje con motivo del comienzo del curso escolar muy criticado por los conservadores, y en el que aludió a su propia historia personal para evidenciar que el trabajo acaba trayendo recompensas.
En su discurso en la Escuela de Secundaria Wakefield, en Arlington, a las afueras de Washington, y televisado, el presidente estadounidense pidió a los estudiantes que «asuman sus responsabilidades» y acudan a sus clases, «atiendan a sus profesores, escuchen a sus padres, abuelos y otros adultos y trabajen duro para lograr el éxito».
«Si no lo hacéis, si abandonáis la escuela, no sólo os abandonáis a vosotros mismos, abandonáis a vuestro país», recalcó.
El discurso del presidente estadounidense había recibido numerosas críticas desde que se anunció la semana pasada. Grupos conservadores habían considerado que el mensaje del presidente equivalía a un «adoctrinamiento» político.
Pero el secretario de Educación, Arne Duncan, recordó que otros presidentes también se han dirigido a los estudiantes para pedirles que se esfuercen al comenzar el año escolar. Así, George Bush ya lanzó un mensaje similar en 1991 y entonces fueron los demócratas quienes acusaron al mandatario de politizar a los estudiantes.
Obama, que en su mensaje no aludió en ningún momento a la polémica, contó con un aliado inesperado, Laura Bush. Desde París, la ex primera dama -una firme luchadora contra el analfabetismo- valoró la iniciativa de Obama y dijo que los padres deben «seguir su ejemplo y animar a sus propios niños a permanecer en la escuela y estudiar mucho».