México
La Policía mexicana puso fin anoche en Ciudad de México al secuestro de un avión con 104 pasajeros procedente de Cancún y capturado por varias personas que amenazaban con detonar explosivos y exigían ser recibidas por el presidente del país, Felipe Calderón.
Las fuerzas de seguridad tomaron el control del aparato tras reducir a los secuestradores y rescatar a la tripulación que permanecía en la aeronave, un Boeing 737 de Aeroméxico.
Antes, la gran mayoría de los pasajeros había podido abandonar el avión escoltados por los agentes del operativo de seguridad desplegado en el aeropuerto de la capital azteca.
Luego, los agentes se hicieron con el control del aparato en una acción inesperada para reducir a los secuestradores y rescatar a las personas que aún permanecían en la aeronave.
El secretario de Comunicaciones y Transportes de México, Juan Molinar Horcasitas, dijo que la situación está bajo control y que nunca hubo un explosivo en la aeronave. El funcionario no quiso revelar cuántos secuestradores fueron detenidos, aunque en las imágenes transmitidas por Televisa se pudieron ver a varias personas con los brazos en alto, escoltadas por la Policía.
Insistió en que los sistemas funcionaron bien y que todos los pasajeros están a salvo. Además, aseguró que los secuestradores nunca pudieron acceder a la cabina de los pilotos durante los 45 minutos que duró el secuestro.
Al parecer, los secuestradores pidieron a la tripulación que la aeronave diese tres vueltas por el espacio aéreo del Distrito Federal. El comandante se negó alegando falta de combustible.