Jerusalén / Oviedo
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, visitó Rusia el lunes en secreto para analizar con el Kremlin los acuerdos armamentísticos que éste tiene con Siria e Irán, y la transferencia de armamento militar al grupo islamista libanés Hizbulá, según informó ayer la prensa israelí. La noticia fue confirmada por fuentes oficiales israelíes después de que en los últimos días algunos medios informaran de que Netanyahu «desapareció» durante diez horas el lunes sin que se supiera su paradero.
El viaje de Netanyahu se produjo al día siguiente de que el diario londinense «The Times» revelase que el barco mercante «Artic Sea», secuestrado en julio en aguas del mar Báltico y liberado en agosto junto a Cabo Verde, transportaba misiles antiaéreos rusos de última generación con destino a Irán y era seguido por agentes del Mosad (inteligencia israelí). Estos lo habrían abordado con el supuesto objetivo de hacerse con las armas.
Moscú desmintió categóricamente el martes estas informaciones, al igual que desmintió ayer la visita secreta de Netanyahu.
El primer ministro israelí presentó a funcionarios rusos pruebas que demostrarían que parte del arsenal armamentístico exportado por Rusia a Irán y Siria acaba en manos de la milicia chií libanesa Hizbulá, apoyada por ambas potencias, lo que supone una seria amenaza contra la seguridad de Israel.
En Israel preocupa especialmente la venta por parte de Rusia de misiles antiaéreos S-300 a Teherán, precisamente los que se supone que transportaba el «Arctic Sea». Netanyahu también alertó de la venta de misiles tierra-tierra y antitanque a Siria. La Oficina del Primer Ministro israelí no desmintió ayer estas informaciones sobre el viaje a Moscú.
El viaje del jefe del Ejecutivo israelí tuvo un carácter ultrasecreto y en su oficina únicamente lo conocieron el secretario para asuntos militares, general Meir Kalifi, y el asesor de seguridad nacional, Uzi Arad, que acompañaron a Netanyahu a Moscú, según la versión electrónica del diario «Haaretz».
Nadie en el Ministerio de Exteriores israelí fue informado del periplo de Netanyahu, salvo el jefe de la diplomacia, Avigdor Lieberman, así como el titular de Defensa, Ehud Barak, a los que se ordenó mantener la discreción. Tampoco la Embajada israelí en Moscú fue informada del viaje.