Washington / Oviedo,
Efe / Luis MUÑIZ
Estados Unidos está preparado para abrir un diálogo con Corea del Norte con el objetivo de convencer a Pyongyang de que vuelva a las negociaciones a seis bandas sobre su programa nuclear, indicó el viernes el Departamento de Estado.
El portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, aseguró que «Estados Unidos está preparado para entrar en una discusión bilateral con Corea del Norte», pero subrayó que «es importante definir (la iniciativa) apropiadamente».
El portavoz del Pentágono insistió en que la intención de Estados Unidos es que sea una discusión bilateral «en el contexto de las negociaciones a seis bandas» y con el único propósito de que Corea del Norte vuelva a la mesa de negociaciones para conseguir la desnuclearización del país.
«Cuándo suceda, dónde suceda, tendremos que esperar y ver», dijo el portavoz, que rehusó dar más detalles sobre cómo se producirán las conversaciones. «Tomaremos algunas decisiones en las próximas dos semanas», avanzó.
La semana pasada el enviado especial de EE UU para Corea del Norte, Stephen Bosworth, se reunió con representantes de los países socios en las negociaciones a seis bandas, en las que participan, además, Corea del Sur, China, Japón y Rusia.
En julio, Pyongyang ofreció a Washington conversaciones bilaterales en sustitución del diálogo a seis bandas, del que se desmarcó en abril tras las sanciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por su lanzamiento de un cohete de largo alcance.
La postura de Washington hasta ahora era que estaba dispuesto a dialogar con Corea del Norte si el régimen comunista se comprometía a volver a las negociaciones a seis bandas y siempre en el marco de estas negociaciones multilaterales.
Corea del Sur dio su visto bueno al anuncio de EE UU y afirmó que no se opondrá a que Corea del Norte y Estados Unidos mantengan conversaciones directas, pero poniendo la misma condición que Washington: que el objetivo sea hacer progresar el diálogo a seis bandas.
El Gobierno norteamericano también se avino el viernes a negociar sobre el otro programa nuclear que más le preocupa, el de Irán. De hecho, se mostró dispuesto a volver a sentarse a la mesa con Teherán, en el marco de un diálogo en el que tomarían parte también otras potencias occidentales y en el que, según la propuesta entregada el miércoles por las autoridades iraníes, no se discutiría el programa nuclear de la República Islámica.
«Queremos celebrar un encuentro pronto y probar la buena voluntad de Irán para comprometerse», explicó ante la prensa el portavoz del Departamento de Estado.
Crowley afirmó que el deseo de la Administración norteamericana es entablar «negociaciones directas» con representantes iraníes, lo que confirma el giro en la política de EE UU hacia Irán que ha traído consigo la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca.