Washington
El presidente estadounidense, Barack Obama, advirtió ayer de que la mitad de los estadounidenses de menos de 65 años corre el riesgo de perder su cobertura médica en los próximos diez años si se mantiene el actual sistema sanitario. Obama citó un estudio del Departamento del Tesoro.
El mandatario empleó este argumento para defender su reforma sanitaria durante el discurso semanal que dirige a los estadounidenses por radio. No perdió la oportunidad de volver a pedir que su plan sea aprobado a la mayor brevedad.
Muchos estadounidenses ven con cautela la necesidad de una reforma del sistema sanitario porque están asegurados a través de las empresas para las que trabajan, aunque Obama ha dicho en repetidas ocasiones que su plan no les obligaría a cambiar sus planes ni sus médicos.
Sin embargo, las encuestas indican que muchos están preocupados por la reforma porque no creen que les beneficie y les preocupa que aumenten el déficit y los impuestos.
Obama reiteró ayer que su plan de salud, que según sus detractores constituirá una pesada carga para el erario del país, no aumentará el déficit. «Este plan se pagará por sí solo. La clase media conseguirá mayor seguridad, no más impuestos», dijo.