Berlín
La canciller alemana Angela Merkel y su contrincante en las próximas elecciones generales, el vicecanciller y ministro de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, escenificaron ayer sus diferencias durante la celebración del único debate televisivo ante la cita electoral del próximo día 27, que no había concluido al cierre de esta edición.
En una entrevista con el diario «Münchner Merkur» la víspera del debate, el socialdemócrata Steinmeier había anunciado que su propósito es dejar claro que entre ambos programas «hay enormes diferencias» por mucho que las dos formaciones hayan compartido cuatro años de Gobierno de gran coalición.
«Ni la canciller ni yo podemos distanciarnos de los últimos cuatro años, pero haremos hincapié en las diferencias que hay entre los programas y las personas, que son enormes», dijo el actual ministro de Exteriores.
Merkel acude con clara ventaja en las encuestas, que otorgan a su partido en torno al 35 por ciento, mientras que los socialdemócratas no logran superar el 23 por ciento.
Merkel llegó al debate televisivo con una ventaja, pues todas las medidas políticas de los últimos años aceptadas popularmente -sobre todo, la gestión de la crisis- han marcado a su favor, aunque se trataran de propuestas socialdemócratas.