EFE
Tras el ataque suicida que ha dejado al menos 14 muertos en Kohat, al Noroeste de Pakistán, un grupo de lugareños enfurecidos ha apedreado varios coches en la carretera de Hangu a la altura de Kacchapakka. En cualquier caso, la Policía ha cortado el tráfico para investigar el ataque y recoger pruebas.
Pakistán ha celebrado hoy el último viernes de Ramadán (Jamat-ul-wida), por lo que las fuerzas de seguridad habían alertado a la población de que podrían registrarse acciones y atentados de los integristas, muy activos en esta parte del país.
Otro golpe para la población civil
Los talibanes paquistaníes acostumbran a golpear a las fuerzas de seguridad, aunque también han llevado ataques contra hoteles, concentraciones religiosas o áreas concurridas, con un alto coste para la población civil.