La Policía antidisturbios iraní, apoyada por los milicianos islámicos Basij, reprimió ayer violentamente la manifestación de la oposición contra el régimen del presidente Mahmud Ahmadineyad, en la que se produjeron fuertes enfrentamientos.
La oposición aprovechó la celebración del día de apoyo a Palestina para protestar contra el régimen de Ahmadineyad, a quien acusa de haber sido reelegido de forma fraudulenta en los comicios del pasado junio. Pese a las advertencias del régimen, los partidarios del denominado Movimiento Verde, el color de la oposición, se apoderaron de las calles céntricas de Teherán, provistos de banderas y símbolos reformistas de color verde, coreando consignas contra el Gobierno mientras hacían el símbolo de la victoria.
En los enfrentamientos, la Policía y los Basij reprimieron con abundante material antidisturbios a los opositores, que replicaron lanzando piedras y botellas.
Por otra parte, el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad, quien ayer afirmó que el holocausto es «una mentira» y un pretexto para la creación del Estado judío contra el que los iraníes tienen la «obligación religiosa de enfrentarse», dijo el jueves que su país «nunca» abandonaría su polémico programa nuclear para acallar las críticas de Occidente. «Si se refiere al enriquecimiento de uranio con fines pacíficos, nunca abandonaremos nuestros planes», subrayó el mandatario persa.
Unas manifestaciones que no han sentado nada bien a la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, quien advirtió a Irán de que se enfrentará a «más aislamiento y presiones económicas» si continúa desafiando a la comunidad internacional con su programa nuclear.