Washington, Agencias
Siete ex directores de la CIA han pedido al presidente, Barack Obama, que detenga las investigaciones sobre las torturas perpetradas por agentes de la Agencia Central de Inteligencia durante el mandato de George W. Bush.
Los siete ex máximos responsables del espionaje americano, tres de ellos bajo el mandato del propio George W. Bush, remitieron una carta a Obama en la que le advierten de que las investigaciones del departamento de Justicia podrían desanimar a los agentes en el empleo de tácticas agresivas en la obtención de información en la lucha contra el terrorismo y además inhibir a gobiernos extranjeros en la cooperación con Estados Unidos.
«La difusión de antiguas operaciones de inteligencia sólo puede ayudar a Al Qaeda a eludir al espionaje estadounidense y a preparar futuras operaciones», dicen en su carta al presidente los siete firmantes, informa Efe.
Michael Hayden, Porter Goos y George Tenet ocuparon la dirección de la CIA con George W. Bush; John Deutch y James Woolsey trabajaron para el demócrata Bill Clinton; William Webster lo hizo con George H. W. Bush; y James R. Schelesinger dirigió la agencia con Richard Nixon.
El Departamento de Justicia ya ha anunciado que limitará su investigación a un número muy pequeño de casos de torturas, incluido uno en el que un prisionero afgano murió en 2002 en un centro secreto al norte de Kabul. Hace un mes el secretario de Justicia, Eric Holder, ya adelantó que la investigación no significa que los responsables de las torturas sean incriminados.
Mientras, el presidente Obama aseguró ayer que el racismo juega un papel en algunas de las críticas lanzadas en su contra en las últimas semanas, pero que en contra de lo manifestado por Jimmy Carter, no es la principal motivación de sus detractores. En una entrevista en la CNN, afirmó que la retórica incendiaria en su contra no es distinta a la que soportaron otros presidentes cuando intentaron realizar grandes reformas.
En ese sentido, citó como que al presidente Franklin Delano Roosevelt lo tildaron en su momento de «comunista» y «socialista», y que también Ronald Reagan fue objeto de fuertes ataques cuando intentó revertir algunos de los programas del llamado «New Deal». El pasado fin de semana, más de 10.000 conservadores salieron a las calles para oponerse a la reforma de la sanidad que promueve la Casa Blanca. Obama ha pasado al contraataque mediante cinco entrevistas.