Jerusalén
Con el acuerdo sobre una posible paralización de la construcción de asentamientos aún lejos, el presidente de EE UU, Barack Obama, se reúne hoy en Nueva York con los líderes israelí, Benjamin Netanyahu, y palestino, Mahmud Abás, en una cumbre que ayer parecía más una operación de imagen cuyo objetivo final es la foto que un paso necesario en la resolución del conflicto.
Incluso la Casa Blanca, promotora del encuentro, reconoció que no hay «grandes expectativas», después de que el enviado estadounidense, George Mitchell, abandonara la región la semana pasada sin haber podido persuadir a israelíes y palestinos de que retomen el diálogo.
La prensa israelí asegura que es poco probable que la reunión de hoy se salde con una reanudación de las negociaciones.
Según la Casa Blanca, «queremos seguir logrando progresos, y parte de esos progresos es conseguir que las tres partes se sienten juntas». Altos cargos de EE UU afirman que ya la reunión en sí constituye un progreso, al celebrarse pocos meses después de que Netanyahu asumiera el poder y menos de un año después de la ofensiva de Israel en Gaza.