Nueva York
El presidente chino, Hu Jintao, anunció ayer en la sede de la ONU que su país hará un «notable» esfuerzo para reducir el dióxido de carbono (CO2) y combatir el cambio climático. «Trataremos de reducir para 2020 en un notable margen las emisiones de dióxido de carbono por unidad de producto interior bruto en relación al nivel de 2005», prometió Hu al intervenir en la cumbre sobre el cambio climático.
En la cumbre, a la que asiste un centenar de líderes de todo el mundo y es la de mayor nivel jamás celebrada sobre esta materia, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió a todos ellos que tomen las medidas necesarias para que en la reunión de diciembre en Copenhague se logre un acuerdo que reemplace el Protocolo de Kioto, que expira en 2012.
Hu intervino después del presidente de EE UU, Barack Obama, quien lanzó un apasionado llamamiento a los países, tanto desarrollados como en desarrollo, para llegar a un acuerdo. Pese a que las posiciones se hallan aún distantes, y «lo más difícil está por delante» para llegar a un acuerdo en Copenhague, «la dificultad no es excusa para la complacencia», dijo Obama.
En un discurso que fue acogido con aplausos pero sin entusiasmo, Obama subrayó: «No podremos resolver este desafío a menos que los principales emisores de gases invernadero actúen al unísono. No hay otro modo», destacó Obama, quien subrayó que cualquier acuerdo deberá incluir asistencia para los países en desarrollo más pobres.