Lisboa
La líder conservadora portuguesa, Manuela Ferreira Leite, reconoció anoche la derrota de su partido en las elecciones legislativas y felicitó al primer ministro, el socialista José Sócrates, aunque adelantó que le hará una oposición «firme». Así, la presidenta del Partido Social Demócrata (PSD, de centro-derecha) anunció que continuará el «combate político» en la campaña que arranca hoy para las elecciones municipales del 11 de octubre.
Al cierre de esta edición, el Partido Socialista (PS) portugués encabezaba el recuento oficial de votos, con un 36,5 por ciento, cuando se llevaba escrutado el 80 por ciento de las circunscripciones electorales.
Según datos de la Comisión Nacional de Elecciones de Portugal, el principal partido de la oposición, el PSD, la formación del presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, obtenía el 30,2 por ciento de los sufragios, menos del 31,7 con el que ganó las europeas de junio.
El conservador Centro Democrático Social-Partido Popular (CDS-PP) se situaba como tercera fuerza política con un 10,4 por ciento de votos, mientras que el marxista Bloque de Izquierda (BI) lograba el 9,2 por ciento y la coalición de comunistas y verdes (CDU) el 7,4 por ciento.
Con estos resultados provisionales el PS de Sócrates pierde la mayoría absoluta que obtuvo en las anteriores elecciones de 2005 con un 45 por ciento de los votos y deberá buscar apoyos de otros partidos para gobernar. El PS ya se declaró vencedor de las legislativas de ayer después de que las proyecciones de voto difundidas por televisión le atribuyeran del 36 al 40 por ciento de los sufragios.
El jefe de campaña del PS y actual ministro de Trabajo, José Vieira da Silva, proclamó el triunfo en un discurso en el hotel de Lisboa donde su partido seguía el escrutinio, en el que calificó de «muy difíciles» las condiciones de la victoria socialista de ayer y la consideró fruto de una campaña de propuestas diferente al «negativismo» de sus oponentes.
Una de las sorpresas de la noche electoral portuguesa fue la tercera plaza conseguida por el CDS-PP. Su líder parlamentario, Pedro Mota Soares, subrayó que en los comicios su formación había conseguido dos objetivos, «subir» y que el Partido Socialista «pierda la mayoría absoluta».
Mota Soares destacó que, según las cifras de las primeras 1.485 juntas de distrito escrutadas, «el Partido Socialista pierde el 7 por ciento, el Partido Social Demócrata baja un 1 por ciento, el CDS-PP gana el 3,4 por ciento, el Bloque de Izquierda el 3,5 por ciento y la coalición CDU sube el 0,5 por ciento».
En las elecciones de 2005, el CDS-PP obtuvo el 7,4 por ciento de los votos -12 diputados- y fue la cuarta fuerza política del país.
En las legislativas de ayer participaron casi nueve millones y medio de portugueses en una jornada sin incidentes en la que el porcentaje de abstención se calculaba entre el 36,9 y el 43 por ciento, frente al 35% de las anteriores legislativas.