Oviedo, L. M. S.
Las legislativas portuguesas, que el domingo ganó el socialista José Sócrates, han dado un vuelco al mapa de la gobernabilidad del país. Esta vez, la aritmética parlamentaria perjudica al PS del primer ministro, que tiene 96 de los 230 diputados, tras perder 25, frente a los 78 del Partido Social Demócrata (PSD), que gana tres.
Pese a perder la mayoría absoluta, Sócrates se mostró el domingo decidido a formar gobierno. Pero será en minoría, porque cuenta con la antipatía manifiesta de los dos partidos situados a su izquierda, ambos marxistas, así como con la del conservador Centro Democrático Social-Partido Popular (CDS-PP). Los tres suben, pero, sobre todo, lo hace el tercero, que pasa de 12 a 21 diputados.
Una alianza entre el CDS-PP y el PSD permitiría a los conservadores superar a los socialistas en tres escaños, pero el PS cree «poco probable» que el presidente, Aníbal Cavaco Silva, del PSD, invite a los partidos de la derecha a formar gobierno.