Praga
Un grupo de senadores conservadores checos recurrió ayer al Tribunal Constitucional para intentar impedir que entre en vigor el Tratado de Lisboa, tres días antes de que se celebre un nuevo referéndum en Irlanda.
La tramitación de la apelación puede durar varios meses y los analistas relacionan este nuevo obstáculo jurídico con una carta que el líder «torie», David Cameron, habría enviado recientemente al presidente checo, el euroescéptico Vaclav Klaus, para que gane tiempo hasta las próximas elecciones británicas, que espera ganar y tras las cuales convocaría una consulta.