Kabul
Al menos ocho soldados estadounidenses y dos afganos han muerto en un ataque insurgente contra sus posiciones en la provincia oriental afgana de Nuristán, anunció ayer la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (Isaf) en un comunicado.
Los atacantes, integrantes de una «milicia tribal» de la provincia, comenzaron la operación el sábado desde una mezquita y un pueblo cercanos a dos puestos de control de las tropas conjuntas.
«Las fuerzas de la coalición repelieron la agresión y causaron muchas bajas al enemigo, mientras que ocho soldados de la Isaf y dos del Ejército afgano murieron», informó la organización. Los talibanes, por su parte, en un comunicado colgado en su portal virtual, reivindicaron la muerte de 40 soldados estadounidenses y de 30 afganos, y dijeron haber capturado a otros 30 militares afganos, entre ellos un comandante de la Policía.
Por otra parte, la entrevista que el presidente Barack Obama mantuvo la pasada semana en Copenhague con el jefe militar en Afganistán, el general Stanley McChrystal, fue un gesto de autoridad en un momento de incertidumbre sobre la estrategia que hay que seguir en esa guerra. En concreto se interpretó como una llamada al orden ante la insistencia del mando de pedir más tropas.