Teherán / Nueva York
La Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA) inspeccionará el próximo día 25 la nueva planta de enriquecimiento de uranio iraquí, según anunció ayer en Teherán su director, Mohamed el Baradei. Pese a esta «concesión» de las autoridades, El Baradei pidió de nuevo al régimen islámico la mayor transparencia, para erradicar todas las dudas que aún genera su controvertido programa atómico.
Al término de su visita, el diplomático egipcio volvió a reprender al régimen iraní por no haber informado a tiempo de que construye una nueva planta de enriquecimiento de uranio, llamada «Fordu» y situada bajo una colina cercana a de Qom.
Irán ha adquirido la «información suficiente para poder diseñar y producir» una bomba atómica, según un análisis confidencial realizado por la Agencia Nuclear de la ONU publicado por «The New York Times». El informe, que salió a la luz horas con El Baradei en Teherán y que no estaba listo para su publicación como documento oficial, fue redactado a principios de este año por altos funcionarios europeos y se ha revisado en varias ocasiones. En él se «describe un complejo programa del Ministerio de Defensa de Irán» que comenzó en 2002 y dirigido «a la elaboración de una carga nuclear para integrarla en el sistema de misiles Shahab 3» de medio alcance, con los que Irán puede alcanzar Israel y Europa.