París
El presidente de turno de la UE y primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, alertó ayer de que las amenazas al presidente checo, Vaclav Klaus, para que no bloquee la ratificación del Tratado de Lisboa serían «contraproducentes».
«No es el momento de amenazar a nadie», sino de esperar a que el Tribunal Constitucional checo decida si acepta o no el nuevo recurso planteado por un grupo de senadores conservadores sobre la compatibilidad del Tratado con la Constitución checa, dijo Reinfeldt en una entrevista al diario «Le Monde». Reinfeldt añadió que Klaus podría argumentar que en estos momentos la decisión no depende de él.
El «premier» sueco parte del principio de que «después de una segunda decisión del tribunal que diga que el Tratado no entra en conflicto con la Constitución checa, el señor Klaus deberá firmar». No obstante, reconoció, «no sé realmente lo que piensa hacer».
Tras el «sí» de Irlanda al Tratado en el segundo referéndum, solo falta la firma de los presidentes checo y polaco, Lech Kaczynski, que anunció que lo hará «sin dilaciones indebidas».