Madrid / Oviedo
El cabo español Cristo Ancor Cabello Santana, de 25 años, murió ayer en la localidad afgana de Siah Washan, cerca de Herat, al estallar una mina antitanque de gran potencia al paso del vehículo en el que viajaba, en un atentado en el que resultaron heridos otros cinco militares. El 9 de noviembre de 2008 fallecieron en un ataque suicida, también cerca de Herat, el brigada asturiano Juan Andrés Suárez García y el cabo primero Rubén Alonso Ríos.
Con la muerte de Cristo Ancor Cabello, cuya misión terminaba el próximo mes, se eleva a 88 el número de miembros del contingente español que han perdido la vida desde el inicio del despliegue de la misión en Afganistán, en enero de 2002.
El ataque ocurrió a las 9.30 (hora española). Cabello y los otros cinco heridos fueron evacuados al hospital ROLE 2, en la base de apoyo avanzado de Herat, donde el cabo falleció mientras era intervenido quirúrgicamente. Los cinco heridos leves se encuentran bien y «pronto estarán en casa», según fuentes del Ministerio de Defensa.
De acuerdo con las conclusiones finales de la investigación, el explosivo era una mina antitanque que no estaba colocada contra las tropas españolas expresamente, sino que estaba situada en la carretera y no tenía un destinatario final concreto.
La mina estalló al activarse por la presión ejercida sobre ella por el blindado en el que viajaban los españoles, que realizaban una patrulla de reconocimiento y seguridad para hacer presencia y desmantelar «check points» ilegales en el distrito pastún-zargún, al este de Herat.
El vehículo en el que viajaban los soldados formaba parte de una patrulla militar integrada por nueve BMR, un VAMTAC y un camión de recuperación de vehículos, de la fuerza operativa «Fuerteventura», del Regimiento de Infantería Ligera Soria 9. Unos blindados que el Ministerio de Defensa tiene previsto ir sustituyendo paulatinamente en Afganistán por los antiminas RG-31, especialmente diseñado para resistir minas y artefactos explosivos improvisados como el que ayer segó la vida de Cristo Ancor Cabello.
El cabo fallecido, que ingresó en el Ejército en 2003 y que fue condecorado con la medalla de la ONU por su participación en la misión del Líbano, era natural de Las Palmas de Gran Canaria, donde hoy o el viernes se celebrará su funeral. Sus restos mortales llegarán a la capital grancanaria posiblemente en vuelo directo, en el mismo avión en el que viajó desde Madrid la ministra de Defensa, Carme Chacón, y el jefe del Estado Mayor de la Defensa, José Julio Rodríguez, para conocer de primera mano las circunstancias del atentado y repatriar el cuerpo. Defensa condecorará al cabo con la cruz al Mérito Militar con distintivo rojo.