Madrid
El líder del PP, Mariano Rajoy, mostró ayer su solidaridad a la familia del cabo Cristo Ancor Cabello Santana y a los otros cinco soldados españoles que resultaron heridos, y aprovechó para solicitar al Gobierno «un esfuerzo para mejorar la seguridad» de los soldados españoles que van a esa «guerra».
A las condolencias expresadas por Rajoy y a su petición de «mayor seguridad» para las tropas españolas se sumó el portavoz de Defensa del PP en el Senado, el asturiano Ovidio Sánchez.
Tras hacer lo propio, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, subrayó la «deuda permanente» que tiene la sociedad española con todos los soldados que trabajan «por la paz» en el extranjero.
El cabo Cristo Ancor Cabello, dijo, murió en un atentado «cumpliendo con su misión», la que llevan adelante los soldados en Afganistán «con tanto valor, tanto mérito y tantas dificultades».
También expresó su dolor por la muerte del militar el ex presidente del Gobierno Felipe González, quien añadió que, «desgraciadamente», es «el precio» que se paga por defender aquello en lo que se cree.
El diputado de IU Gaspar Llamazares emplazó al Gobierno a abrir un «serio período de reflexión» sobre la permanencia de las tropas en Afganistán y a elaborar un calendario para su retirada, ya que, a su juicio, los riesgos de la misión son ya «inasumibles».
CiU, como el PP, exigió al Ejecutivo que llame a las cosas «por su nombre» y reconozca que hay una «guerra abierta».