Moscú
El presidente de República Checa, Vaclav Klaus, declaró ayer que mantiene sus condiciones para la ratificación del Tratado de Lisboa. «Las condiciones que he planteado para ratificar el Tratado de Lisboa son muy importantes. No crean que puedo plantearlas y olvidarme de ellas al otro día», dijo a la prensa tras reunirse con el presidente ruso, Dmitri Medvédev.
Klaus subrayó que se equivocan quienes piensan que él aprovecha de forma coyuntural la oportunidad para arrancar concesiones a la UE, pues para él se trata de «asuntos de principio», según las agencias rusas. «He explicado al señor presidente (Medvédev) que nosotros -y no sólo nosotros- tememos una integración más profunda en la UE», dijo. Al mismo tiempo, subrayó que no ve «ningún sentido» en «enviar señales a la UE desde Moscú».
Klaus exige una exención para su país de la Carta de Derechos Fundamentales de la UE similar a las que negociaron Polonia y Reino Unido como condición para ratificar el Tratado. Según medios checos, esa modificación pretende garantizar que la minoría germana de los Sudetes expulsados de Checoslovaquia tras la Segunda Guerra Mundial no puedan exigir indemnizaciones. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, advirtió de que es imposible reabrir el contenido del Tratado de Lisboa.