Londres
Osama bin Laden, el terrorista más buscado del mundo, pegaba a sus hijos, según cuenta su primera esposa, Najwa bin Laden, en un libro escrito con su cuarto hijo, Omar, y de cuyo contenido informa el diario británico «The Daily Telegraph».
Najwa tenía sólo quince años cuando se casó con su primo Osama, de 17. Con él tuvo siete hijos y cuatro hijas.
Osama bin Laden tuvo un total de seis esposas, a las que mantenía en casas de estilo espartano en Arabia Saudí y, tras su exilio, en Sudán, donde, según el libro, el líder de Al Qaeda no les permitía a sus mujeres utilizar ningún aparato eléctrico.
A sus hijos Bin Laden les pegaba por enseñar demasiado los dientes cuando sonrían y, para que se curtiesen los mandaba a dormir al desierto o a escalar montañas sin provisión de agua.
El terrorista acusado de ser el cerebro organizador de los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos llegó a tener al menos un Mercedes dorado y en cierta ocasión compró una lancha rápida.
«Nada le satisfacía más que ir al desierto en un coche veloz, que luego dejaba aparcado allí mientras hacía largas caminatas», cuenta en el libro la que fue la primera esposa de Bin Laden.
Según su hijo Omar, el líder de Al Qaeda presumía de su talento para los cálculos aritméticos y le encantaba retar a la gente a ver si le vencían con una calculadora. Pero, según su ex esposa, su mayor afición, era «labrar la tierra y cultivar el mejor maíz y los mayores girasoles». También disfrutaba comiendo mangos y escuchando a la emisora BBC.
Bin Laden viajó con Najwa a Estados Unidos poco después de la revolución iraní de 1979, donde Osama conoció a Abdulá Azam, un clérigo radical palestino considerado su mentor ideológico. Poco después comenzó a viajar a Pakistán para apoyar a la resistencia antisoviética en el vecino Afganistán.
Najwa bin Laden y su hijo Omar salieron de Afganistán antes del 11 de septiembre de 2001 y ninguno de ellos está en contacto con el terrorista.
Omar, que tiene ya 28 años, se casó en septiembre de 2006 en Inglaterra con la británica Jane Felix-Browne, una mujer mayor que él y ya abuela, y se cree que viven en Oriente Medio, dice el periódico.