Kabul / Oviedo
Estados Unidos considera que es «extremadamente importante» que el Gobierno afgano sea «legítimo de verdad», después de que la Comisión Electoral informase ayer de que miles de votos de las últimas elecciones presidenciales no son válidos. En su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, afirmó: «Queremos un Gobierno que sea percibido por la comunidad internacional y el pueblo afgano como verdaderamente legítimo. Corresponde ahora a los afganos demostrar que ellos también creen en esta legitimidad».
La Comisión Electoral de Quejas (ECC) de Afganistán hizo ayer públicas tres órdenes impartidas a la Comisión Electoral que incluyen invalidar las papeletas de 210 centros electorales y volver a calcular, aplicando un «coeficiente de fraude», los votos emitidos en casi 3.500 del total de 26.000, lo que representa casi un 15% de centros de votación. Igualmente, la comisión pidió invalidar los votos de casi la totalidad de los 646 centros de votación que ella misma había dejado «en cuarentena» por sospecha de fraude, y que no habían sido tenidos en cuenta en los resultados provisionales.
La ECC, un organismo compuesto por afganos y expertos de la ONU, dejó claro a la Comisión Electoral que no podrá publicar ningún resultado definitivo de los comicios del 20 de agosto hasta que cumpla sus instrucciones.
Los resultados iniciales habían dado el triunfo al presidente Hamid Karzai con un 54 por ciento de los votos, frente al 28 por ciento obtenido por su rival Abdulá Abdulá. Todo parece apuntar a que la anulación de una parte de los votos reduciría el porcentaje de Karzai a menos del 50 por ciento, lo que desembocaría en la celebración de una segunda vuelta de los comicios. Esa segunda vuelta debería celebrarse de inmediato o aplazarse hasta la primavera -una posibilidad que nadie quiere, ya que crearía un vacío político- debido a la dureza del invierno afgano.
La opción de una segunda vuelta fue muy tenida en cuenta ayer por la Presidencia semestral sueca de la UE. «Si los resultados apuntan que es necesaria una segunda vuelta, debe celebrarse una segunda vuelta», dijo el ministro sueco de Asuntos Exteriores, Carl Bildt, en rueda de prensa en Bruselas junto a su homólogo ruso, Sergei Lavrov.
El dictamen de la ECC no ha sido bien acogido por el entorno de Karzai. Uno de los responsables de la campaña electoral del todavía presidente, el diputado Mohammad Moin Marastyal, arremetió contra los procedimientos de la Comisión para examinar el fraude y los calificó de «incorrectos».
Mientras, soldados de Pakistán, con respaldo de artillería pesada, atacaron a los insurgentes talibanes en el segundo día de la ofensiva militar que intenta tomar el control de los bastiones rebeldes en la provincia de Waziristán del Sur, junto a la frontera con Afganistán. Según cifras oficiales, desde el comienzo de la operación han perdido la vida 78 insurgentes y nueve soldados.
Por otra parte, el ministro iraní de Interior, Mustafa Mohamad Nayar, exigió a Pakistán que entregue a la Justicia iraní a los responsables del atentado suicida que el domingo segó la vida de 42 personas y asestó un duro golpe a la Guardia Revolucionaria en la conflictiva región secesionista de Sistán Baluchistán.
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, y su colega paquistaní, Asef Ali Zardari, analizaron ayer la situación y coincidieron en afirmar que sus respectivos países deben colaborar para erradicar el terrorismo de la frontera común.