Washington
El Tribunal Supremo de Estados Unidos estudiará la apelación presentada por un grupo de chinos de etnia uigur que continúan encarcelados en el campo de internamiento de Guantánamo y solicitan ser liberados en territorio estadounidense. La Administración Obama había pedido con anterioridad a las autoridades judiciales que rechazaran la apelación.
De esta forma, el Alto Tribunal accede a decidir si los juzgados federales cuentan con la competencia de ordenar al Gobierno la liberación en Estados Unidos de internos de este campo (situado en las instalaciones militares que Estados Unidos tiene en la bahía homónima del sur de Cuba), cuando no vayan a ser acogidos por ninguna otra nación.
Los abogados de este grupo de chinos uigures sostienen que con su encarcelamiento indefinido se están violando los principios de las Convenciones de Ginebra. Un tribunal de apelaciones había determinado que sólo el Ejecutivo puede tomar dicha decisión.
Esta sentencia sentó un precedente para los presos de Guantánamo y anuló la de un juzgado que un año atrás optó por la liberación inmediata de estos ciudadanos chinos, después de que se demostrara que no estaban relacionados con ninguna trama terrorista.