Viena / Oviedo
El director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Mohamed El Baradei, anunció ayer que los negociadores iraníes que han participado en las conversaciones en Viena con las potencias occidentales han aceptado un preacuerdo según el cual Irán enviaría la mayor parte de su uranio enriquecido a Rusia y Francia, donde terminaría el proceso de enriquecimiento, antes de ser devuelto a Irán.
El borrador debería ser aprobado mañana, viernes, por los gobiernos de Irán, Estados Unidos, Rusia y Francia. El anuncio de El Baradei se produjo tras dos días y medio de conversaciones en la sede de la AIEA entre los negociadores iraníes y los de las citadas potencias occidentales.
Con la aprobación del acuerdo, Irán se comprometería a enviar antes de 2010 el 75 por ciento de sus reservas de uranio con bajo nivel de enriquecimiento a Rusia y Francia, donde sería convertido en combustible para un reactor nuclear iraní que produce isótopos médicos. Los negociadores occidentales creen que de esa forma se evitaría que Irán consiguiera uranio suficientemente enriquecido para fabricar una bomba atómica.
Irán ya ha acumulado suficiente uranio poco enriquecido para fabricar una bomba atómica, aunque tendría que enriquecerlo ahora a un mayor nivel.