Berlín
El nuevo gobierno alemán negociará con sus socios de la OTAN la retirada de las cabezas nucleares que alberga en su territorio, anunció ayer Merkel.
La canciller insistió en que su país no actuará «de forma autónoma» en esta cuestión, sino que abrirá un diálogo con el resto de los aliados. «Queremos que Alemania sea un país libre de armas nucleares», sostuvo el líder liberal, Guido Westerwelle.
Reclamó que se retiren de Alemania las cabezas nucleares que EE UU instaló en el país a partir de 1950, en el marco de la guerra fría con la Unión Soviética, de las que se calcula que quedan unas 20 en el país.
El nuevo Ejecutivo prolongará la vida de las centrales nucleares si se cumplen las medidas de seguridad necesarias para ello.