Kabul / Londres
Las fuerzas de EE UU desplegadas en Afganistán sufrieron ayer una jornada negra con la muerte de 14 de sus miembros en el choque de dos helicópteros y la caída de un tercero en el sur y el oeste del país.
El tercer helicóptero siniestrado, en una acción reivindicada por los talibanes, había participado en una operación contra un supuesto escondite de insurgentes implicados en «actividades de narcotráfico», informó la ISAF.
«No se cree que la causa sea una acción enemiga», dijo escuetamente la fuerza de la OTAN, aunque el portavoz de los talibanes, Qari Muhammad Yousaf, aseguró a la agencia afgana AIP que sus fuerzas abatieron el helicóptero y mataron a «varios» de sus ocupantes.
La caída de este aparato coincidió con «lo que se cree fue una colisión en pleno vuelo» de otros dos helicópteros de la ISAF en el sur del país, según la fuerza de la OTAN.
Mientras tanto, el primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, calificó al presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, como «amigo», mientras que reprochó al presidente francés, Nicolas Sarkozy, sus «prejuicios» hacia su Gobierno.