Irak lleva a cabo gestiones para que se le permita emprender un nuevo programa nuclear de tipo civil, casi diecinueve años después de que la aviación británico-estadounidense destruyera los dos últimos reactores bajo el régimen de Sadam Husein, informó ayer el periódico «The Guardian».
Según el diario, el Gobierno de Bagdad ha sondeado a la industria nuclear francesa sobre la posibilidad de que ayude al país árabe a reconstruir al menos uno de los reactores bombardeados durante la primera Guerra del Golfo.