Oviedo, E. F. / Agencias
El presidente Obama, en un gesto sin precedentes, acudió ayer de madrugada a la base aérea de Dover (Delaware) para presidir la llegada de los restos mortales de 15 soldados y 3 civiles caídos en Afganistán.
La iniciativa llega en un momento en el que arrecian en EE UU las críticas por el curso que ha adquirido la guerra en el país asiático y en el que se exige a Obama que decida si va a enviar los 40.000 soldados adicionales que reclama el Pentágono.
Obama ha suspendido la prohibición, establecida por el presidente Bush padre en 1991 con motivo de la guerra del Golfo, y mantenida hasta ahora, de que los medios cubran la llegada de ataúdes.