Ramala
El presidente palestino, Mahmud Abás, anunció ayer que no se presentará a las próximas elecciones del 24 de enero para presidir la Autoridad Nacional Palestina (ANP), y acusó a Israel y a Hamás de torpedear el proceso de paz.
«No tengo intenciones de presentarme candidato a las elecciones, no es algo negociable», dijo Abás en un discurso televisado en directo al pueblo palestino.
El presidente palestino dio a entender que ha tomado esta decisión debido al fracaso del proceso negociador, sobre el que dijo que «no hay ninguna señal concreta de progreso». Acusó a Israel de proseguir «su expansión en Jerusalén Este, incluso bajo la mezquita de Al-Aksa».
Se dirigió a la opinión pública israelí, a la que advirtió de que «la paz es más importante que ningún capital político o coalición de gobierno», en alusión a la intransigencia del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, por su negativa a frenar el crecimiento de los asentamientos judíos en territorio palestino, lo que bloquea el proceso de negociación.
Abas acusó a continuación al movimiento islamista Hamas de «rechazar cualquier intento de reconciliación» interpalestina, propuesto por el Gobierno de Egipto.
«Las disputas internas palestinas socavan el proceso de paz», aseguró, antes de responsabilizar a Hamás de ofrecer a Israel «la excusa de que no hay un socio palestino».
El presidente palestino aseveró, no obstante, que «la solución de dos estados es todavía posible a pesar de todas las amenazas» que afronta el proceso de paz.
Mientras, el grupo libanés Hezbolá negó ayer categóricamente «cualquiera relación con las armas que el enemigo sionista confiscó en un barco» con bandera de Antigua hace dos días a unas cien millas al oeste de la costa israelí. El barco, según Israel, transportaba cientos de toneladas de armas de origen iraní con destino al grupo libanés.