Madrid / Londres
España no presentará ningún candidato a los dos nuevos cargos que establece el Tratado de Lisboa, el de presidente permanente del Consejo Europeo y el de alto representante de Política Exterior, según anunció ayer el secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido. Para el segundo puesto suena con insistencia el británico David Miliband.
López Garrido confirmó el interés en que Joaquín Almunia vuelva a ocupar una cartera en la Comisión Europea, aunque dejó entrever que podría ser distinta a la de Asuntos Económicos y Monetarios que ostenta ahora.
Por su parte, el homólogo francés de López Garrido, Pierre Lellouche, acusó al Partido Conservador británico de «castrar» con su «autismo» al Reino Unido en su relación con la UE.
Lellouche juzga «de pena» los planes anunciados por el líder «tory», David Cameron, quien el miércoles renunció a convocar un referéndum sobre el Tratado de Lisboa, pero dijo que, si gana las elecciones, intentará recuperar competencias sobre legislación laboral y social que ahora corresponden a la UE. La renuncia de Cameron al referéndum provocó ayer la dimisión de dos eurodiputados «tories».